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CASA BOKER - Al servicio de México desde 1865
Historia detallada del Edificio BOKER

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Comentario por Pedro R. Boker

Centenario del Edificio BOKER, 3 de julio de 2000.

Introducción

Escasos dos años, de 1898 a 1900, como lo corrobora la secuencia fotográfica fechada de Guillermo Kahlo, fueron necesarios para construir el Edificio BOKER, un inmueble que significa, dentro de la historia de la arquitectura en nuestro país, un gran paso a la modernidad. En efecto, por sus características arquitectónicas y, desde luego, por su novedoso sistema comercial que establece en México la creación de grandes almacenes por departamentos, el Edificio BOKER  constituyó un ejemplo a seguir en el campo de la arquitectura y el sistema comercial de nuestro país.

Gracias al espíritu moderno y visionario de Don Roberto Boker, se edificó una obra de arquitectura que ha trascendido su tiempo: el 3 de julio de 1900 fue su inauguración, la cual estuvo presidida por Don Porfirio Díaz y por destacados miembros de la sociedad de aquella época.

Los documentos originales que conservamos (la invitación y los respectivos pases personales, la carta de invitación a Díaz y su respuesta en la que confirma su asistencia, así como los discursos inaugurales, por mencionar algunos) nos permiten afirmar que la mudanza de la ferretería y la inauguración del edificio fueron un gran acontecimiento.

Desde luego, debido a decisiones que en su momento histórico resultaron necesarias,  el inmueble ha tenido algunos cambios con el paso del siglo. El más significativo fue desprender su espléndida escalera, la cual se encuentra ahora en el Palacio de Gobierno de Xalapa, Veracruz. También, en estos cien años, nos hemos recuperado de desastres naturales, como la inundación del centro histórico ocurrida en 1952 o de accidentes como el incendio de 1975 que motivó un reforzamiento de las columnas del edificio.

En todas las etapas vividas, hemos mantenido el espíritu emprendedor de Don Roberto Boker al tiempo que nos incorporamos a las dinámicas comerciales de hoy en día. Por tanto, quienes participamos en esta empresa deseamos celebrar, con nuestros clientes, amigos y proveedores, los 100 años del Edificio BOKER. Para ello hemos preparado una exposición que destaca la arquitectura del  inmueble y nuestra historia.

El Edificio BOKER se localiza en la esquina de las calles 16 de Septiembre (Nos. 56, 56-A, 58 y 60) e Isabel la Católica (Nos. 35 y 37), antiguamente calles de Coliseo Viejo (1869-1928) y Espíritu Santo (1869-1928), respectivamente.

Se construyó sobre una superficie de 2215 m2, espacio que antes ocuparon cuatro inmuebles, entre los que podemos mencionar el "Hotel de la Gran Sociedad". En este terreno, los trabajadores realizaron, a pico y pala, una excavación de aproximadamente dos metros de profundidad para colocar los cimientos del edificio. Es importante mencionar que al excavar se encontraron dos piezas arqueológicas:

  • El Águila decapitada, la cual fue donada al Museo Nacional de Antropología e Historia, ubicado en el Bosque de Chapultepec. En el vestíbulo del Edificio BOKER  se exhibe una réplica.
  • El Cihuateteo,  Diosa de las Mujeres Encintas, misma que se encuentra en el Museo Nacional de Arte, ubicado en la calle de Tacuba No. 8, en la Ciudad de México.

Terreno y cimentación

Los cimientos se formaron con una cuadrícula de viguetas metálicas, tipo "H" de 12" y 14" pulgadas de peralte.

Las columnas que soportan todo el edificio, arrancan con piezas especiales de fundición, desde las intersecciones entre las viguetas Norte-Sur con las de Oriente-Poniente.

La revoltura premezclada, en estado seco y en costales de manta se uso como relleno de la excavación, misma que al contacto con el agua freática formaba un durísimo concreto.

En 1975-76 se construyeron cisternas adicionales, con el fin de tener capacidad suficiente de agua para combatir algún incendio. Como dato curioso cabe mencionar que, durante estos trabajos, el concreto de relleno se sacaba en color azul verdoso.

Las columnas que soportan los pisos intermedios se hicieron con perfiles que hoy ya no existen. Son 4 "zetas" que unidas entre sí, con placas, separadores y remachadas en caliente en la obra, forman una "H" de gran dimensión, la cual permite una gran resistencia a la carga. Los pisos intermedios y la  azotea se conectan a las columnas en forma directa con trabes remachadas.

Los pisos son soportados por una serie de viguetas que corren de Norte a Sur formando bóvedas entre sí. Estas bóvedas fueron armadas con alambrones gruesos sobre las que se colocó una malla y encima tezontle. Entre el tezontle, hay vigas de madera que soportan el doble enduelado de madera importada de los Estados Unidos.

Al centro del edificio, en los ejes principales de la construcción, se encuentra un patio rectangular de 21 x 11 mtrs, que permite la fácil ventilación y la entrada de luz natural, imitando un poco las construcciones de casas en el antiguo México.

El edificio fue diseñado por los arquitectos De Lemos y Cordes de Nueva York, mismos que también diseñaron el edificio de "La Mutua", hoy Banco de México en la calle de 5 de Mayo, esquina con el  Eje Central.

Algunos de los materiales que se emplearon en esta obra fueron importados de EE.UU., principalmente toda la viguetería metálica, la ventanería, duela e instalación sanitaria; los vidrios se trajeron de Bélgica; el cemento tipo Portland de Alemania y los materiales mexicanos fueron tabiques,  arena, grava y cantera; las columnas de granito y los pocos mármoles llegaron de Italia.

Toda la mano de obra fue mexicana y conducida por el gran genio de la construcción de aquellos años, el ingeniero y maestro Gonzalo Garita. Este incansable hombre también construyó el ya mencionado edificio de "La Mutua", la “Columna de la Independencia”, los cimientos de Bellas Artes y muchas otras obras de gran importancia en esta ciudad.

Breve descripción de algunos elementos arquitectónicos

La fachada esta hecha con cantera mexicana, tipo Chiluca de Real del Monte, labrada y tallada  en la obra. Principalmente, en planta baja esta colocada de tal forma que, entre cada almohadillón, se forman entrecalles, lo cual le da una apariencia menos uniforme, pronunciando las líneas horizontales. Hay una cornisa intermedia que claramente separa la planta baja del  edificio de la porción superior. La cornisa superior sobresale en forma importante y esta decorada, en la parte inferior, con diferentes dibujos tipo caja, rosetas y círculos de cantera. El remate superior de la cornisa esta fabricado de lámina de cobre que, con el tiempo, obtuvo la pátina que hoy vemos y en su diseño se observan figuras de flor de lis, cabezas  de  leones y otras.

En los extremos de colindancia tenemos, al Poniente, un torreón cuadrado bien marcado, que antiguamente tenía un asta bandera. Al Norte, las bases de un torreón sin mayor importancia, pero decorado con dos urnas o vasijas metálicas que enmarcan el letrero "Roberto Boker y Cía".

En la esquina tenemos la entrada principal al edificio, la cual se caracteriza por sus dos columnas tipo Jónicas, monolíticas, de granito gris procedente de Italia. Las columnas soportan una terraza sin uso, que solamente es un elemento arquitectónico decorativo, por estar demasiado alto para su uso real en el segundo piso.

Al término del edificio hay un torreón redondo, típico para este edificio que sirve de oficina, techado con teja metálica verde y el asta bandera principal.

La ventanería exterior del edificio es de fundición de hierro, finamente decorada con esbeltas columnas de estilo Corintias; en la contraparte interior tienen los marcos de madera en los que se deslizan dobles ventanas de vidrio belga de  6 y 8 mm. de espesor. Las ventanas dobles se deslizan perfectamente por medio de contrapesos ocultos en las columnas.

Debido a que este edificio fue diseñado en los EE.UU., los arquitectos instalaron elementos que, con el clima de la Ciudad de México, no son necesarios, como ventanas con vidrios dobles y calefacción (ésta se desarmó poco después de terminada la obra y hoy solamente quedan algunos ductos aislados).

Algunos elementos decorativos que sobresalen en la fachada son:

  • Las rosetas de mármol color rosa, cerca de la esquina alta.
  • Los vestigios de dos placas posiblemente de bronce, junto a la entrada principal, mismas que desaparecieron durante la    Revolución Mexicana.
  • De especial importancia son los marcos de las dos puertas laterales, que son de cantera decorados con dos figuras de Águilas, una la del "Escudo Nacional Mexicano" de aquella época, la otra la del "Escudo Alemán", también de aquella época. Sobre la entrada sur del vestíbulo dice: "Edificio Boker" y sobre la entrada oriente dice: "Antigua casa de Roberto Boker y Cía."

El patio interior esta localizado exactamente en los vértices del edificio. Su gran altura que podemos apreciar todavía, se cubre con una estructura metálica que fue cortada durante la obra con broca y cincel y posteriormente remachada en caliente; está formada por arcos que terminan en un torreón alargado que sirve de tragaluz y para ventilación cenital.

Antes del incendio del año 1975, esta estructura soportaba el vidrio rallado translúcido que tenía una malla de alambre integrado. El vidrio fue sustituido por un sándwich de láminas metálicas y poliuretano. Solamente los ventanales laterales sirven hoy de tragaluz. En el entrepiso y el piso superior del patio, hay barandales originales que decoran y delimitan el patio.

Un antiguo mosaico tipo veneciano decora una parte del patio interior y muestra a dos obreros que se apoyan en el escudo heráldico de la ciudad natal del fundador de la ferretería, Remscheid, Alemania, ciudad natal de la familia Boker,  quienes por más de 350 años se han  dedicado a la comercialización y fabricación de herramientas de mano y cuchillería. En esta ciudad, aún se producen un sinnúmero de herramientas manuales, agrícolas y quirúrgicas.

El mosaico estuvo colocado, hasta después del incendio, en el piso, exactamente junto a la entrada Oriente, por la calle de Isabel la Católica. ¡Todos caminábamos por encima! Con mucho cuidado pudo rescatarse y hoy esta debidamente enmarcado y protegido. Según tenemos informes, existe otro mosaico similar abajo del mármol del vestíbulo hacia el Sur.

Por otra parte, el escudo del "Arbolito" que igualmente se encuentra en el patio, hasta después del incendio, también estuvo en el piso, precisamente junto a la entrada principal de la esquina. Ambos fueron parte de la decoración del piso de la antigua ferretería. Ahora pueden observarse en nuestra área de oficinas.

El elevador manual de carga (nunca fue para personas) es una pieza bellísima, decorada finamente con láminas y piezas de fundición de cobre. El cubo del elevador tiene decoraciones de metal en varios niveles. Aunque no tiene ajuste de altura micro, hoy nos sirve perfectamente para lo que fue diseñado.

Oficinas exteriores y pasillos

En los pasillos superiores, parcialmente podemos ver todavía hoy cómo se cuidaban todos los detalles. Fueron diseñados para su fácil mantenimiento, con plafones falsos de yeso, puertas de madera y algunas con ventanas. Las oficinas son de gran altura y señoriales, se respira un aire de amplitud y generosidad en los espacios.

Cabe mencionar que en algunas puertas aún se conservan bisagras latonadas y biseladas a mano.

Los sanitarios generales para “Señoritas” y “Señores” son los auténticos de la época de construcción, con muebles sólidos y de gran calidad. Hay inclusive bebederos y secadores de mano de  aquellos años.

Aspectos relevantes de este edificio

  • El día de su inauguración fue el edificio más moderno de todo el país, ya que fue el primero en construirse con columnas y trabes metálicas.
  • Fue inaugurado el 3 de julio del 1900, por el Gral. Don Porfirio Díaz, el entonces Presidente de México.
  • Fue diseñado para albergar en tres niveles, la exhibición para su venta de todo tipo de mercancías de ferretería, mercería, cuchillería, implementos agrícolas, mineros y para el hogar.
  • El acceso de la planta baja al siguiente nivel, era por una majestuosa escalera al poniente del patio, misma que por azares del destino, hoy es la escalinata de entrada al Palacio de Gobierno del Estado de Veracruz, en Xalapa.

Los usos y acontecimientos relevantes del edificio a través de los tiempos

Recordemos que el edificio fue diseñado para uso comercial en sus 3 diferentes niveles. Al cabo del tiempo, hubo algunas modificaciones de que tenemos noticia:

  • En 1908 se vende la escalera majestuosa al  Palacio de Gobierno del Estado de Veracruz.
  • De 1911 a 1915 se modifican los pisos superiores para crear en las partes exteriores las oficinas que hoy conocemos y usamos.
  • De 1926 a 1931 se construye remetido, el cuarto piso superior para albergar las habitaciones de los empleados.
  • Después del incendio, ocurrido el 8 de Febrero de 1975, se reestructura todo el edificio, reforzando las columnas desde sus cimientos y las trabes horizontales con varillas, cubriéndolas con concreto para cumplir con las normas de seguros.
  • En 1975-76 se crean los nudos antisísmicos, que a la postre nos salvaron de cualquier problema durante los fuertes sismos de Septiembre de 1985.
  • En 1976 se renta a Sanborn's el área de la antigua ferretería, que exige cisternas adicionales de aproximadamente 230 mtrs. cúbicos, interconectándose debidamente a una red de hidrantes en todo el edificio.
  • La ferretería, fundada en el año de 1865, se reubica hoy sobre la calle 16 de Septiembre después del incendio ocurrido en 1975.
  • El Edificio BOKER está catalogado, de acuerdo a la publicación de un Diario Oficial de la Federación de 1980,  como un monumento histórico y arquitectónico muy importante.

En estos 135 años hemos  mantenido una larga tradición familiar al servicio de la ciudad de México y de todo el país, manteniéndonos a la vanguardia con los productos ferreteros de nuestros tiempos.

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